Según datos de la agencia especializada de la ONU, casi uno de cada cuatro hogares en Gaza está encabezado por una mujer sola. Además, un total de 246 mujeres y niñas palestinas han sido asesinadas desde el alto el fuego de octubre de 2025. Los hogares encabezados por mujeres tienen más probabilidades de carecer de refugio, alimentos y dinero en efectivo.
La periodista y una de las voces más influyentes en defensa de los derechos de las mujeres ha fallecido a los 92 años. Durante las décadas de 1960 y 1970, ayudó a poner de relieve cuestiones como los derechos reproductivos, la discriminación, la representación política y la violencia contra la mujer.
La salud de las mujeres no importa solo durante la maternidad. La agencia de salud advierte de desigualdades persistentes en la mortalidad, diagnósticos tardíos, menor presencia en la investigación clínica y violencia que permanece oculta. Por ello, pide abordar la salud femenina durante todo el ciclo vital y mejorar los datos que orientan las políticas.
Cinco años después de la llegada al poder de las autoridades de facto, Afganistán sigue siendo el único país del mundo donde la educación secundaria y superior está efectivamente cerrada para niñas y mujeres. Las consecuencias ya alcanzan al sistema de salud, la economía y las próximas generaciones.
En una emergencia, saber reconocer a tiempo una hemorragia, un parto complicado o la necesidad de trasladar a una mujer al hospital puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En los campamentos de desplazados de Sudán, parteras capacitadas acompañan a las embarazadas incluso cuando las lluvias, las carreteras dañadas y la violencia dificultan el acceso a los centros de salud.
Amamantar no depende únicamente de la decisión de una madre. El acceso a personal sanitario capacitado, licencias de maternidad remuneradas, lugares de trabajo adecuados y protección frente a la comercialización agresiva de sucedáneos de la leche materna puede determinar si una mujer logra mantener la lactancia durante los primeros meses de vida de su hijo.
Las emergencias no detienen los embarazos ni la violencia de género. Tras visitar las zonas más afectadas por el terremoto, la directora regional de la agencia de salud sexual y reproductiva recuerda que la recuperación llevará años y que el apoyo internacional sigue siendo esencial.
Conseguir agua se ha convertido en una trampa para las mujeres, encargadas de ir a buscarla en El Obeid, en el centro de Sudán. El número de mujeres y niñas que necesitan servicios relacionados con la violencia de género se ha cuadruplicado en todo el país desde el inicio de la guerra.